Entrevista a Ignacio López Mulero, guía del Museo Álvarez de Sotomayor.

Ignacio López Mulero (Cuevas del Almanzora, 04/09/1971)  es el encargado de recibir a los visitantes del Museo Álvarez de Sotomayor. Día a día, sin importar festivos, desde hace tres años vela porque la vida y obra del poeta trascienda desde las vitrinas hasta la atención de cualquiera del gran número de visitantes que posteriormente firma en el libro de visitas, dejando constancia de su paso por Cuevas.

Durante el año 2016, casi tres mil personas acudieron al museo, convirtiéndolo sin duda, en el principal reclamo turístico-cultural del municipio. La satisfacción de Ignacio se delata en una sonrisa de alegría, orgulloso de ser quien muestra los utensilios domésticos que acompañaron los días del insigne cuevano, otrora Califa de Calguerín y Sultán de Aljarilla, entre otras distinciones simbólicas emanadas del sueño árabe del escritor.

¿Cómo describirías tu experiencia en el museo?

Es muy gratificante, porque estoy conociendo nuevas gentes. Proceden de de diversos puntos de España, Europa y del mundo en general. Hace dos años atendí a una pareja de turistas de Nueva Zelanda. Con algunos visitantes mantengo contacto mediante las redes sociales.

 Ignacio es estudiante de Historia en la UNED, donde se matriculó en 2011 tras superar la selectividad con buena nota. Su paso por el IES Jaroso de Cuevas lo recuerda agradablemente, motivado por la gran acogida que tuvo entre sus compañeros. También recuerda la lucha administrativa y académica que emprendió su madre para lograr la adaptación de las instalaciones a sus condiciones físicas, ya que sufre una discapacidad física del 70%. Destaca por encima de todo el papel de sus padres para conseguir la superación de los retos que han ido surgiendo y poder ofrecerle una aceptable calidad de vida. Es miembro de la Asociación con Discapacidad de Cuevas del Almanzora (ANCAL) que pertenece a la FAAM desde 2005.

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¿Qué te atrae más de Sotomayor?

Me gusta su interés por la cultura árabe. Intento promocionar más su actividad literaria que la biográfica, aunque como historiador, destaco su intensa vida en la Guerra Civil, con los bandos republicanos y franquistas. Mi obra preferida es “Los caballeros del campo”. Yo intento descubrirle Sotomayor a los visitantes.

 Al entrar en la imponente Casa Figueras, donde se encuentra el museo desde su apertura en 2007, encontramos a Ignacio inmerso en lecturas y estudios. Confiesa que lee cualquier cosa que cae en sus manos, ya sean obras de filosofía, arte, historia o los mismísimos “Cuentos de la Alhambra”, quizá influenciado sin saberlo por la sombra del poeta.

¿Los estudios te ocupan mucho tiempo?

Les dedico bastante tiempo. Al principio me costó un poco, pero lo he ido superando paulatinamente y cada día me resulta más gratificante. Además colaboro con una publicación llamada “Anatomía de la Historia”, donde ya he publicado 6 artículos. Me llama mucho la atención la historia contemporánea, los siglos XIX y XX. En mis planes de futuro están el terminar la carrera, aunque no me he planteado ninguna fecha en concreto, y tal vez escribir un libro autobiográfico o de historia. También me gustaría seguir en el museo.

 Tengo entendido que has recibido varios premios…

Sí. Hace dos años me dieron un premio desde la FAAM y el año pasado el Instituto Andaluz de la Juventud me otorgó una mención especial. Me siento muy orgulloso.

 En nuestra despedida, Ignacio nos desea suerte para cuevasmagazine: “Mi más sincera enhorabuena para los redactores y a la corporación por haber llevado a cabo este fantástico proyecto”.

 Agradecidos a ti, por tu humildad y capacidad de superación. Sin duda, un cuevano imprescindible para seguir escribiendo nuestra historia.

 

Redacción de cuevasmagazine.