Andrés Soler: El alma del C. F. Cuevas

Cuevas tiene alma. En sus paisajes, en sus gentes, en su patrimonio, en sus playas. Y también en su deporte, en su Club de Fútbol. El alma de los ‘Diablos  Rojos’ (el mítico equipo que implantó el balompié en Cuevas) se llama Andrés Soler Guerrero. Un gran hombre dedicado por entero a esta pasión, en lo bueno y en lo malo. Desde dentro y a pie de campo. “Desde los diez años en el campo. He hecho de todo, menos jugar al fútbol”, asegura el hoy vicepresidente del Club. Soler cogió la presidencia en los momentos más difíciles del mismo,  y lo levantó. Para ello, contó con la colaboración de jugadores, directivas, aficionados y Ayuntamiento. Lo levantó a base de sueños y de esfuerzo, de trabajo y de entrega sin límites.

“Generaciones de niños y jóvenes he visto pasar, entrenamientos y partidos; y he disfrutado de grandes días de fútbol con pequeños y mayores”, apunta. Entre los logros de más de cinco décadas, el conseguir un equipo Senior y las escuelas de fútbol. También el pasar de un campo de ‘piedras’ a uno de césped artificial, y de una ‘crisis’ sin equipos a tenerlos en todas las categorías. Añadiendo además el conseguir una afición “que es de las mejores de toda la provincia”, presume.

A la tierna edad de 14 años empezó a implicarse seriamente con el Club, siendo vocal, y en la época más difícil se mojó con la presidencia.  Tras cinco décadas se plantea echarse a un lado, dejó la presidencia, pero no la directiva y, según apuntó en un periódico provincial, dejará el fútbol “cuando me muera”. Pero no  lo dejará entonces tampoco, porque el campo de fútbol cuevano luce desde hace algunos años el nombre de Andrés Soler Guerrero en su honor, y ahí seguirá.

 

Y en todo este tiempo….

¿Qué le viene a la mente?

Lo primero el agradecer a todos los jugadores que han pasado por el club el tiempo que han estado, desde niños hasta mayores; al Ayuntamiento por su colaboración y a las empresas patrocinadoras y a la afición.

¿Para usted qué es el Club de Fútbol de Cuevas?

Es el club de “mi alma y mi corazón”.

¿Con qué se queda de todo este tiempo de entrega?

Con los momentos de alegría y convivencia, de haber visto crecer a todos en el deporte y de haber contribuido a ello.

Una nueva alegría ha llegado este año, en el que ya se ha aprobado una actuación que supondrá arreglar los vestuarios y las gradas y hacer una serie de mejoras al campo de fútbol cuevano.