Una maestra de Palomares, autora de la canción original de la película premiada por el público en el Festival de Cine de Madrid

Lewa Handpan: “Quiero transmitir las disculpas de todos y la fuerza de los que siguen luchando”

Lewa es el nombre artístico de Eli Iglesias, una joven profesora de música que imparte clases en el colegio Alarcón Fernández de Arellano de Palomares. Es la autora de la canción original ‘Tras la niebla’ del documental ‘Una mañana fría’, de Raquel Troyano, ganadora del Premio del Público en el Festival de Cine de Madrid. Nos encontramos con ella en el Castillo del Marqués de Los Vélez de Cuevas del Almanzora, monumento emblemático y lugar muy especial para Lewa, ya que en él ha estado muchas veces con su grupo de teatro. Con una amabilidad y una expresividad tan armoniosa como su voz no adentra en sus proyectos presentes y futuros y nos regala un pedacito de su arte acariciando ese particular instrumento, vinculado a la modernidad a pesar de su exótico aspecto.

  • Lewa y el Handpan… cuéntenos más sobre ambos.
  • En las redes tengo un proyecto musical que se llama Lewa Handpan (Handpan es el nombre del instrumento) y desde hace tres años empecé a subir algunas versiones con el instrumento, luego monté un trío con Aure Ortega y mi hermano Luis Iglesias y empezamos a hacer algo más profesional porque tenía muy buena aceptación. La verdad es que han sido tres años muy bonitos en los que me están pasando cosas que nunca podía imaginar como ahora haber compuesto una canción para cine.
  • El Handpan podría ser un poco su amuleto… ¿qué es y qué tiene de especial?
  • Aquí en España, cuando lo ven, dicen ‘Niña, ¿eso que es, un brasero?’ (ríe). Y es que tiene forma de brasero, porque tiene como dos esferas, chapas realizadas por una aleación de metales, algunas ya inoxidables y están unidas por el centro. Se afina a golpe de martillo. Y aunque tiene una apariencia muy antigua y oriental, el primer prototipo lo creó un matrimonio de Suiza, y los primeros instrumentos que se llamaban Hand salieron en el año 2.000. Con lo cual está muy jovencito todavía. De hecho, la música hay que adaptarla al Hand porque no hay partituras ni nada escrito aún para él, es un campo aún por explorar. Yo conozco este instrumento en un festival de danza contemporánea que se hacía en el Cabo de Gata-Níjar. cuando lo oí por primera vez no daba cédito al sonido que saliá de él, me parecío muy bonito y estuve seis años buscando mi primer instrumento. Ahora es más fácil, me los hace Pepis Noblet que está en Cádiz y hay más fabricantes ya, pero en aquel momento no había forma.
    Para tocarlo adapté mi formación musical en piano al instrumento a través de mi intuición, no hay nada oficial, es un instrumento que ha nacido con el auge de internet, hay plataformas, pero nada tradicional, ten en cuenta que está vinculado al mundo digital.
  • ¿Qué tiene que no tienen otros instrumentos?
  • Es un instrumento de percusión con el que puedes hacer sonidos indeterminados y al mismo tiempo está afinado. Puedes combinar música percusiva y con afinación y acordes… es muy completo. Y en ese juego está la diversión y aparte de eso es muy gratificante de tocar porque está afinado solo en una escala. Cualquier persona puede tocarlo y suena bien y eso enamora.
  • Es muy intuitivo..
  • Sí, es intuitivo y muy coreográfico, que creo que es la parte que me tiene más enganchada. Es como una ‘danza musical’ muy bonita de ver.
    Tras la niebla
  • Entre las cosas bonitas que le han pasado últimamente está el haber compuesto la canción original del documental ‘Una mañana fría’ de Raquel Troyano que se estrena en el 28 Festival de Cine de Madrid, ¿cómo se siente?
  • Muy ilusionada. Es un regalo porque además de arte, es una causa social. Ha sido una suerte porque al final es estar en una red, por cierto, de mujeres, muy activa y que nos hemos ido conectando. Yo conocí a Flor Zapata y ella me conoció en Cuevas en una actuación. Ella perdió a su hija en un accidente de tráfico y desde entonces decidió escribir un blog ‘Quiero conducir, quiero vivir’ para concienciar en estos temas. Raquel Troyano contó con ella para tener su testimonio en la película y ella le habló de mí. Y me encargó la canción original. La compuse en el piano, para la letra me inspiré en esa conexión de la película con la naturaleza y ese pulso, que transmite un sosiego y a través de ahí compuse la letra de ‘Tras la niebla’. Con ella quiero, por una parte, pedir disculpas por nuestros errores y también transmitir un mensaje de fuerza, de la que tienen estas personas que a pesar de su pérdida y su dolor luchan y nos conciencian.